Si uno se remonta
al siglo XI, el territorio correspondiente a los
"Escartons" (de "escarter", repartir el impuesto)
formaba parte del Delfinado, principado
independiente en esa época. Desde 1265, las
comunidades obtuvieron de los delfines del
Viennois numerosos derechos: administración del
agua, administración de las tierras de pastoreo,
etc .Este proceso culminó en un acuerdo firmado en
Beauvoir el 29 de mayo de
1343 por el que el Delfín Humberto II, acuciado
por las deudas, otorgó a los dieciocho
representantes de las comunidades del
Briançonnais
ventajas económicas y fiscales a cambio de 12000
florines de oro y una renta anual de 4000 ducados.
Este documento conocido con el nombre de
Gran Carta de los
Escartons se conserva desde entonces en la
alcaldía de Briançon. Las
libertades acordadas fueron
ratificadas por todos los reyes de Francia hasta
el Tratado de Utrecht. Los habitantes de estas
comunidades recibieron el título de
franco-burgueses, estatus intermedio entre aquel
de la nobleza y el de la plebe.
En 1349, Humberto II, no
teniendo hijos, cedió el Delfinado al hijo del rey
de Francia (esta acta se llamó Traspaso del
Delfinado al reino de Francia) quien, a partir de
ese momento, tomó el título de Delfín.
Las comunidades se administraron, hasta el final
de los Escartons ,con un sistema señorial mucho
menos pesado que el anterior, con Briançon como
capital económica y administrativa y Oulx como
capital religiosa.
Desde fines del siglo XVI hasta el
Tratado
de Utrecht, esta
región
fronteriza fue castigada por las
guerras
entre
Saboya
y Francia, por las guerras de Religión, por
las incursiones de los duques de Saboya y por la
obligación de alojar tropas.
La independencia de los
escartons duró hasta el Tratado de Utrecht (11 de
abril de 1713) que puso término a la Guerra de
Sucesión de España. Violando la Gran Carta de los
Escartons, los escartons de Oulx, de Pragela y de
Château Dauphin fueron entregados al Duque de
Saboya tras
muchas
discusiones que no terminaron hasta 1967
para los municipios de Montgenèvre y Clavières con
un levantamiento de límites realizado en 1975. El
territorio de estos escartons se dio a cambio de
la superficie prácticamente equivalente del valle
de Barcelonnette. Esta partición fue vivida como
un traumatismo por la población de los escartons
que de todos modos continuó sus intercambios
comerciales y culturales entre una y otra parte de
los Alpes. En la zona que siguió siendo francesa,
los antiguos derechos estuvieron vigentes hasta la
Revolución Francesa. En la parte transformada en
saboyana, estos derechos fueron mantenidos en
tanto que una de las condiciones del tratado era
que estos territorios conservaran sus franquicias
y sus tradiciones locales, pero, en la práctica,
las comunidades no siempre obtuvieron de la corte
de Turín el derecho de conservar sus privilegios.
Hasta el momento de la unificación de Italia,
estos valles fueron llamados "Valles cedidos".
El Escarton de Oulx recibió el nombre de Valle de
Oulx; luego Alta Valle della Dora Riparia, y hoy,
Alta Valle di Susa.
Esta división constituyó un trauma para las
poblaciones, que, sin embargo, continuaron
privilegiando los valles de Oltralpe para sus
intercambios comerciales y culturales, demostrando
que los Alpes nunca constituyeron una barrera
entre estas poblaciones unidas por una afinidad
medioambiental, cultural y lingüística. El francés
fue la lengua oficial reconocida por el estatuto
del 4 de marzo de 1848 hasta la unificación de
Italia, pero siguió siendo de uso corriente hasta
finales de 1800.
Durante la revolución francesa entre
1797 y 1799, luego durante la época napoleónica,
las instituciones y las normas administrativas se
basaron
en las francesas. El
reclutamiento
militar ("leva") fue ampliamente aplicado
durante este período, luego durante las guerras
del
Risorgimento
y la
primera
guerra mundial.
Durante la Epoca Napoleónica, la
cuestión era recuperar para el departamento de los
Altos Alpes los valles cedidos, objetivo que no se
logró: el valle de Oulx (distrito de Susa) y el
valle de Pragelas (distrito de Pinerolo) formaron
parte del departamente de Po, mientras que Château
Dauphin (distrito de Saluce) estaba unido al
departamente de la Stura. El Congreso de Viena (9
de junio de 1815) dio estos departamentos al reino
de Piamonte-Cerdeña. La lengua francesa no
desapareció, muy por el contrario, de esta región.
En efecto, en 1831, Carlos Albert, para entonces
oficial en el ejército francés, accedió al trono y
se rodeó de personalidades de formación francesa.
El 4 de marzo de 1848, el Estatuto que estableció
el régimen que estaría vigente en Italia hasta la
época fascista, reconoció el francés en las
regiones donde estaba en uso; y así fue hasta la
unificación de Italia.
Sin embargo, el problema de los
valles cedidos no fue totalmente olvidado del lado
francés. En 1943 en el Memorándum de Argel, los
franceses, para garantizar la seguridad de sus
fronteras, pidieron, entre otras cosas, la
devolución de los valles cedidos. En marzo de
1945, el ejército francés ocupó Les Escartons y
se estableció allí hasta Rivoli, pero esta
violación francesa de la frontera provocó una viva
reacción de los italianos y de los
estadounidenses. El 10 de febrero de 1947, el
Tratado de París sólo estableció rectificaciones
menores de la frontera franco-italiana, el Valle
Stretto, el paso del
Mont-Cenis,
el paso de
Montgenèvre
y el fuerte Chaberton (
1,
2).
Stéphane
Simiand ha hecho un
análisis muy
pertinente y original de la evolución de la
sociedad del Escarton de Briançon (se puede
consulta la traducción
aqui)
aplicable por igual a todos los escartons.
Desde hace unos años, sea sobre
la vertiente italiana como sobre la vertiente
francesa, se asiste a una multiplicación de
manifestaciones (por ejemplo, el
Chaberton
Marathon), el libro
Les
aventures de Landry Cembroz) y de
iniciativas para promover y defender la cultura y
las tradiciones alpinas de estos valles. A cada
lado de la "frontera", se organizan cursos de
patois, exposiciones con la participación
frecuente de las escuelas, conferencias, y se
crean numerosas asociaciones para hacer conocer
y/o salvaguardar el patrimonio. Des
programas
de colaboración económico-turísticos se
montan entre las comunas o entre las regiones
francesas e italianas. Este reconocimiento tardío
de la identidad cultural no es exclusivo de esta
región; frecuentemente, se da en Europa gracias al
turismo y en el contexto de la búsqueda de un
mejor vivir lejos de los apremios de las
ciudades. Así y todo, el caso de los escartons es
probablemente único; en efecto, crece de una parte
y de otra de la frontera apoyándose sobre
relaciones comunes que datan de más de 700 años.
Uno puede evidentemente plantearse la cuestión de
lo que podrán aportar a esta región los Juegos
Olímpicos del invierno de 2006.
En el momento en que la Europa
se construye y cuando desde hace mucho tiempo los
esquiadores de esta región esquían en el dominio
franco-italiano de la Vía Láctea , uno hubiese
querido que estos Juegos se hiciesen de una parte
y de otra de la frontera, frontera que no ha
existido nunca verdaderamente para los montañeses
de los escartons. No es totalmente un sueño, en
efecto, el Departamento de los Altos Alpes estuvo
asociado al Comité de organización de Turín 2006
(TOROC) en numerosos aspectos (transporte,
alojamiento, comunicaciones, voluntariados, etc.).